Hace un año se dio el derrocamiento del presidente de Egipto (25 de enero de 2011), en la parte norte del continente africano se había iniciado un movimiento que fue llamado por algunos como la primavera árabe.

Éste movimiento representó un cambio en la percepción de la lucha y sus métodos, también significó una esperanza para quienes venían a éste mundo en caída libre a un abismo desconocido. De igual manera marcó la pauta para movimientos posteriores que se fueron entretejiendo  no tanto por la similitud de sus demandas, sino porque tienen la misma raíz y el problema de fondo que es la crisis del capitalismo.

El capitalismo como muchos lo han dicho ha llegado a su fin, lo que vemos ahora son los intentos nada tontos pero si inútiles por tratar de evitar esa crisis final.

Pero en esta convulsión que ha superado índoles de género, raciales o de supuestos “súper estados”, en la que los países del primer mundo ya no son más los dueños del globo si no que se han convertido en el brazo institucionalizado y armado de lxs verdaderxs dueños del dinero. Las transnacionales.

En esta crisis que abarca cosas tan esenciales como la identidad, que nos ha “deshumanizado” en lo más simple, dejar de sentir empatía por el de a lado. Queda la irreductible razón del ser consiente.  Y es ese ser consiente el que quiere, lucha y ejerce la razón humanizada y plantea “otro mundo es posible”.

Es en el ejercicio de esta lucha por la alternativa en la que históricamente el hombre se ha revelado por reivindicar conceptos como  LIBERTAD, DIGNIDAD, DERECHO A VIVIR entre otros.

En esta crisis del sistema y la lucha por el cambio se da la llamada primavera árabe que ha sido vista con recelo y con ilusión.

Para algunos había y sigue siendo la oportunidad de un cambio nacido de la vox populi y de su hartazgo hacia el sistema. Fundamentados en que la mayoría es parte de la clase media y baja oprimida que una vez consientes iniciaron una serie de acciones para exponer su inconformidad que termino en un movimiento social que adquirió carácter “nacional” y después se fue globalizo y alcanzó características de acuerdo a las demandas y condiciones de cada región.

Bajo este argumento, ésta lucha sin rostros visibles sino emanada de una demanda popular es la alternativa para conciliar un Estado más democrático, que responda a intereses sociales y no a los de unos cuantos o a las empresas.

Para otrxs con ideas quizás más radicales o “puras” estos movimientos no representan verdaderamente un cambio o camino, porque no se organizaron cuadros con la teoría necesaria, ni es un movimiento manifiesto de ideas “revolucionarias”, que no fue una guerra popular para tomar el poder y por lo tanto no constituye la búsqueda de un verdadero progreso.  Que este movimiento falto de teoría seria fácilmente manipulable o que sus demandas no son remover, estructuras, si no fue un ataque de desesperación sobre el Estado.

A un año de que el presidente de Egipto haya salido del poder y los demás cambios aparentes en la región encontramos que ambas posturas tienen algo de razón.

La realidad egipcia nos muestra que viven en un Estado militarizado en el que la apertura a la democracia popular sigue pendiente, esto porque cuando se inicio la lucha no se buscaba más que la salida del presidente, el ejercito tomó el poder de la situación disfrazado de amigos del pueblo, cuando en realidad solo querían salvaguardar los intereses que hay sobre Egipto. Esta realidad sigue convulsionando pues pese a la salida de Mubarak aún hay manifestaciones que son reprimidas. La realidad es que el pueblo nunca tomo el poder, sino sigue siendo victima del mismo sistema.

Libia esta sumergida en una guerra civil de la cual la estabilidad sigue siendo un sueño guajiro, es cierto y para nadie es secreto que el intervencionismo yanqui y europeo tenia un fin, acceder al petróleo libio, cosa que ya es un hecho y que el grupo opositor a Al-Gadafi lo sabia y accedió, este país se encuentra en una crisis por el intervencionismo. Sin defender o estar en contra de Gadafi la guerra civil que fue patrocinada por los yanquis iba más allá de recuperar las “libertades” de los libios.

También es cierto que esta ola de movimientos hicieron eco en varias partes del mundo y aunque nunca han sido homogéneas las demandas tienen gran similitud pues parten del mismo problema.

Lo que sigue pendiente es la construcción de un Estado plural en el cual se priorice la colectividad y se reivindiquen los derechos inalienables de los hombres.

También es cierto que lo que paso en áfrica aún no ha terminado, de este lado del orbe de igual manera se plantea la construcción de un Estado más favorable para los menos, quizás a diferentes ritmos o mecanismo pero seguimos en el camino.

En todas partes del mundo, están surgiendo reclamos, protestas, manifestaciones y hasta movimientos muy organizados con un único y sencillo objetivo (aunque su realización no sea tan sencilla), cambiar las estructuras que se tienen de poder.

 

Esta es una labor difícil que tiene su origen en la déspota y voraz  carrera hacia el exterminio que tiene el capitalismo, exterminio no solo de cuestiones naturales (recursos) sino también exterminio de los seres humanos, la súper explotación a la cual nos han sometido los últimos años solo tiene como meta hacer más ricos a los que menos lo merecen, desde luego esto ha creado crisis en todos los países, las condiciones de vida se han ido degradagando a tal grado de llegar  a usar términos como “subsistencia” o “sobrevivencia” cuando deberíamos estar hablando sobre progreso.

 

Sin embargo en el mundo actual, las desigualdades que se viven son cada vez más fuertes, en México tenemos más de medio país viviendo en pobreza mientras unas cuantas familias siguen segregando su veneno y consumiendo la sangre de este país, no es novedad esto, tampoco significa que deje de ser importante, sobre todo porque cada vez se hace más necesaria una lucha para cambiar estas condiciones o por lo menos para empezar a hacerlas menos obvias, lo que pasa en este país no es exclusivo, si no ocurre en todos los países y ocurre a nivel de naciones, hay naciones que cada día se hacen más poderosas por estar consumiendo recursos de muchos otros países que se sumen cada vez más en la miseria.

 

Estas desigualdades han hecho que las condiciones de vida sean cada vez menores, el mercado de competencias, las transnacionales, etc., están proponiendo y ejerciendo un mundo de injusticias, para ser más precisos, un mundo sin educación, sin salud, sin alimentación y sin trabajo.

 

Esas injusticias que se padecen a diario están entrando en una crisis, en un hartazgo social mayor y se ven reflejadas en las constantes y repentinas crisis que se viven en Europa, el norte de África y actualmente en Sudamérica, desde luego que esto no es nuevo, no es la primera vez que el capitalismo entra en crisis, lo singular del asunto es que en este momento son los jóvenes quienes están protagonizando estas manifestaciones.

 

Hace un tiempo Salvador Allende en un discurso emitido en Guadalajara, México dirigido a los universitarios dijo unas sabias palabras que retomaré “ ser joven y no ser revolucionario es una contradicción hasta biológica”, psicológicamente es esta etapa en que se viven los cambios emocionales más fuertes, pero más allá de estos cambios estas palabras retoman significado hoy día porque este mundo, para desgracia de muy pocos esta mayormente poblado por gente joven, jóvenes que necesitan alimentación, educación, salud y trabajo, este mundo tan como esta no ofrece esas oportunidades, por eso es necesario cambiarlo.

 

Los movimientos de jóvenes no son nuevos, en el siglo pasado hubo muchos, la plaza de mayo en Paris, México 68, Tiananmen 1989, Praga 68, en donde los jóvenes han tenido un papel importante (claro está que en todos los movimientos, luchas y revoluciones de la historia los jóvenes han estado participando, pero pocas veces son las que protagonizan la lucha).

 

Este sistema está en decadencia, caída en precipicio a la cual los ricos se quieren agarrar con uñas y dientes para defenderla, es cierto que tienen el poder económico y que pocas veces les llega a afectar a sus bolsillos, pero estamos viviendo una crisis de la cual pueden surgir expectativas muy interesantes y alentadoras.

 

La crisis que se vive tiene caras muy definidas; es el norte de África que exige cambios estructurales en la manera de gobernar, es Grecia que exige cambios en las políticas económicas, Es Inglaterra que reciente la represión y sumisión a la cual la han sometido, su estabilidad económica en crisis, es España y los indignados y “parados” que crecen día con día, es Chile, Colombia  y Honduras contra la privatización de la educación, casos actuales que expresan no solo el descontento social hacia el modo en que se ha estado manejando el gobierno, sino que tienen un valor más amplio, son jóvenes que están cuidando por su futuro, porque saben que en algún momento con o sin estudios tendrán que buscar un trabajo, trabajo que no es seguro, trabajo que no les asegurará tener una buena condición de vida, esta lucha no es excluyente si no todo lo contrario, es una lucha de toda la sociedad, son los padres los que también sufren las injusticias, l@s hij@s, l@s herman@s, pero para este momento son los jóvenes de todo el mundo los que están sentando las bases de un cambio y son el estandarte actual de la posibilidad de un cambio.

 

Lo interesante de esto, es que no es un camino recorrido, ni terminado, estamos en la construcción de un mundo mejor, sobre todo, tenemos una verdad por delante; “tenemos la fuerza, la capacidad, la razón y el corazón”, eso es bastante, en algunos países se ha acelerado el paso, en otros aun nos miramos con recelo*.

 

Poco a poco vamos construyendo las alternativas, un mundo de muchos mundos, es un camino incierto, pero tenemos que lograrlo, como sociedad lo necesitamos, como jóvenes lo exigimos.

 

 

* México: espero pronto abras los ojos y extiendas los brazos, demasiada injusticia y violencia, es necesario un cambio ya.

En puestos callejeros adquieren pantalones y faldas en $20; o plumas y colores en 50 centavos

Con sueldos diarios de 50 pesos, es imposible que compren todo lo que se les pide, dice una maestra.

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Venta de útiles en la delegación IztacalcoFoto Yazmín Ortega Cortés
César Arellano

Frente a las condiciones de marginación y pobreza, cientos de padres de familia acuden a tianguis y puestos callejeros donde se ofrecen útiles y uniformes usados. Con presupuestos que no superan los 150 pesos adquieren pantalones y faldas por 20 pesos, suéteres y camisas en 10, zapatos en 40, cuadernos incompletos en tres por 10, y plumas y colores entre 50 centavos y un peso, sólo por mencionar algunos.

Estos productos, que suelen ser recolectados en tiraderos u ofertados por ropavejeros, son la única opción para madres de familia como Virginia, quien con 140 pesos, obtenidos de la venta de cartón y botellas, compró uniformes, cuadernos y mochilas para sus dos hijas.

¿Cuánto quiere por el suéter? –pregunta Virginia con voz tímida. ¡Deme 15 pesos! –responde del otro lado una comerciante de la tercera edad. Empero, la madre de familia saca de entre su ropa una moneda de 10 pesos argumentando que es todo lo que trae, no sin antes medirle la prenda a una de sus hijas, que estudia en una secundaria del estado de México. Ande, lléveselo antes de que se lo ganen.

Sin importarles las condiciones de insalubridad que prevalecen en el lugar –debido a que los puestos colocan su mercancía en el suelo– o de dónde provengan las prendas, al igual que Virginia, decenas de personas recorren cabizbajas los pasillos del tianguis junto con sus hijos tratando de encontrar en las chácharas los mejores precios para este regreso a clases.

Édgar o El Cuasimodo, como le dicen sus conocidos, comercializa mochilas remendadas, así como ropa y zapatos usados. Afirma que algunas prendas me las regalan familiares y conocidos, y otras las compro a la gente.

Sólo un par de cuadernos

Aída Hernández, profesora de primaria, quien trabaja frente a grupo con niños en situación de vulnerabilidad, comentó que de 16 alumnos a los que imparte clases, si bien tres o cuatro traen completa su lista de útiles escolares, el resto acude sólo con un par de cuadernos.

Aquí donde trabajo es una zona urbana marginal, y es imposible que los alumnos traigan todos los artículos escolares, pues sus padres no tienen un trabajo estable o, en su caso, están muy mal pagados. Las familias se dedican a cualquier actividad para poder solventar sus gastos de supervivencia; tenemos gente que se dedica al comercio, que esos ya serían los más favorecidos, pero otros son empleados de los comerciantes o el trabajador del trabajador; a ellos les dan 50 o 60 pesos por limpiar cebolla o tomates, esas son las economías subterráneas que tenemos por estos lugares, y ese es uno de los principales obstáculos para que los niños lleven competos sus materiales a la escuela.

Mercado negro de libros; obligan a comprarlos o reprueban a niños

En contraste, en escuelas secundarias del Distrito Federal prolifera todo un mercado negro de libros que deben ser adquiridos por los alumnos, pese a que su uso es escaso, cuando no inexistente en el año escolar, afirmaron padres de familia afectados.

Desde el ciclo pasado, a mis hijos los obligaron a comprar un paquete de cinco libros con un precio de entre 140 y 180 pesos cada uno, y a quienes no los adquirieron los empezaron afectar en sus calificaciones,señalaron algunos padres de la Secundaria 160, que se ubica en Cuatepec, en la delegación Gustavo A. Madero.

Dicen que entre los libros extras al plan de estudios que compraron se encuentran el de historia, complemento matemático, geografía de México y el mundo, así como uno de español.

“Nos hicieron gastar más de 800 pesos y ni siquiera ocuparon los libros. No se vale. Hay personas que no tienen presupuesto y los obligan a adquirirlos porque de lo contrario truenan a nuestros hijos”, indicaron.

Otros hasta acusaron que la venta de los libros se debe a que las casas editoriales ofrecen a los maestros una comisión de 20 o hasta 30 por ciento por paquete vendido.

Algunos profesores –quienes pidieron omitir sus nombres– confirmaron lo dicho por los afectados. Indicaron que, efectivamente, antes de iniciar el ciclo escolar las librerías acuden a las secundarias para ofrecerles dichos ejemplares.

“La edición y comercialización de textos en las escuelas siempre ha sido un botín de las editoriales privadas. En el caso de secundarias es un negocio en el que están coludidas las autoridades. Hay librerías que utilizan a maestros jubilados, quienes para completar el mes se contratan con estas editoriales. No digo que es el caso de todos.

Hay paquetes de libros de pruebas, de planeación para el maestro, ejercicios y hasta de tareas. Hasta donde tengo entendido, las ganancias se distribuyen de la siguiente forma: el maestro jubilado, que hace el papel de promotor de la editorial, tiene su sueldo base y una comisión; a la dirección de la escuela le dejan 10 por ciento, ya que la intención es vender los libros a grupos completos, porque ese es el negocio. Y si en el turno matutino del plantel hay 15 grupos con 38 alumnos, échale cuánta es la ganancia, dijo. En algunas ocasiones –agregó– a los profesores también les dan una comisión de 15 a 20 por ciento.

Consultado por separado, otro de los profesores aceptó que se venden libros adicionales a los que otorga la SEP. Si pedimos algún libro tenemos que solicitar autorización a la dirección, y posteriormente a la inspección mediante una carta, manifestando las razones, y aunque se dice a los padres de familia que no es obligatorio, si el alumno no lo lleva empieza a repercutir en su evaluación.

Coincidió en que se otorga a la secundaria entre 20 y 30 por ciento de comisión. Con las ganancias se han comprado televisores, reproductores de DVD y grabadoras para la escuela, aunque los padres creen que los maestros hacen negocios para su propio beneficios, eso no lo comparto.

César Arellano

Héctor, Pedro y Mario tienen algo en común: este lunes no tendrán un regreso a clases. Como miles de menores que desertan de la educación básica por motivos económicos, este año sus familias decidieron que los 30 a 60 pesos diarios que les pagan por pelar cebollas, tomates y vender películas piratas son más importantes que ir a la escuela, aseguraron sus profesores.

No fueron inscritos en secundaria, pues carecen de las condiciones mínimas para asistir. No hay dinero para útiles ni uniformes, mucho menos para pagar lujos, como tenis o ropa deportiva, manifestaron los docentes.

En muchas ocasiones estos niños vienen de familias disfuncionales. Veíamos los casos de algunos que tienen problemas familiares, la madres son viciosas o de plano no tienen dinero para asistir a la escuela, por eso los menores tienen que trabajar, explicó la profesora Aída Hernández.

De acuerdo con los indicadores oficiales, en el ciclo escolar 2009-2010 la matrícula en primaria era de 14 millones 405 mil 652 niños, de los cuales 0.9 por ciento, es decir, 129 mil 965, abandonaron sus estudios, mientras la tasa de deserción en secundaria a escala nacional fue de 6.8 por ciento, lo cual representa más de 250 mil niños.

Asimismo, 10 de cada 100 alumnos abandonaron la primaria, y de éstos, 8.4 lo hicieron sin nunca haber reprobado, y sólo 1.6 por ciento dejó de asistir después de reprobar. Entre las principales causas de deserción se encuentran los factores económicos.

 

De: La Jornada

Enrique Gutiérrez

Santiago, 19 de agosto. El ministro de Educación de Chile, Felipe Bulnes, aseguró hoy que el gobierno no cederá a la demanda estudiantil de establecer la educación gratuita en el país, un día después de que un cuarto de millón de personas marchó por el centro de esta capital y las principales ciudades del país para reiterar esa petición, planteada desde hace tres meses por las organizaciones de estudiantes y maestros.

Los sectores más acomodados no tienen por qué no pagar su acceso a la educación superior, dijo Bulnes al explicar que el financiamiento educativo a miembros de familias de mayores ingresos es una política incorrecta.

Reiteró que el gobierno del presidente Sebastián Piñera considera necesario avanzar hacia el fortalecimiento de un sistema de becas que favorezca a los sectores más vulnerables de la población.

Para la clase media, agregó, puede haber un sistema combinado de becas y créditos.

Con el fin de impulsar una solución al conflicto, el presidente del Senado, Guido Girardi, y el vicepresidente, Juan Pablo Letelier, presentaron un proyecto de reforma constitucional para instaurar el plebiscito como elemento de consulta para temas relevantes.

La propuesta fue rechazada por políticos del ala más conservadora del gobierno. El ex pinochetista Pablo Longueira, ministro de Economía, afirmó que los plebiscitos destruyen la democracia.

No me gustan los plebiscitos porque creo en la democracia. Mire como está Latinoamérica con los plebiscitos, así se destruye la democracia; yo creo en la democracia, en la participación ciudadana y en el país, indicó. Los plebiscitos son el camino para los personalismos, la demagogia, el populismo y el caudillismo, agregó.

En tanto, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) informó en Washington haber denunciado el 7 de agosto al Estado chileno ante la Corte Interamericana con sede en San José, Costa Rica, por el caso de varios líderes indigenas que fueron condenados por actos terroristas.

Ocho mapuches, etnia que reclama la posesión ancestral de tierras, fueron procesados en aplicación de una normativa penal contraria al principio de legalidad, con una serie de irregularidades que afectaron el debido proceso y tomando en consideración su origen étnico de manera injustificada y discriminatoria, aseguró la CIDH en un comunicado.

 

En: La Jornada